Teoría Rolera (I)

Sobre la necesidad de un marco común y la cerveza

Lo primero que se necesita para estudiar cualquier cosa es un marco referencial. Básicamente, si queremos estudiar una “cosa” tenemos que empezar a clasificar esa “cosa”. Ponerla en cajas, separar las cajas según aspectos comunes, hacer grupos y analizarlos por separado y en su conjunto.

Veamos un elegante ejemplo:

Beer 01

Cerveza. Para estudiar al cerveza, tenemos primero que definir la cerveza. ¿Qué es una cerveza? Es una bebida alcohólica. Pero el vino y el vodka también lo son, y no son cervezas. Es una bebida gaseosa. Como el Lambrusco o el Cubalibre, y no son cerveza. La definición de cerveza es muy simple:

Bebida alcohólica no destilada obtenida de la fermentación de almidón proveniente de cereales en agua y levadura.

Y ya. Eso es cerveza, el resto no lo es.

Pero claro, si esto fuera así de simple, no tendríamos este maravilloso poster de Pop Chart Lab:

P-MegaBeer_Zoom1001

Porque, como todas las “cosas”, hay cervezas y cervezas. Dependiendo de su grado de alcohol, del tostado del grano, del lúpulo, del cereal, de la acidez, de la espuma, del agua, de la temperatura óptima, de los aromas, de su turbiedad, etc, etc, tendremos diferentes tipos de cervezas, clasificados según una serie de criterios comunes y comprensibles.

Estos criterios son el marco común que se utiliza a la hora de clasificar las cervezas. Y se pusieron internacionalmente en común en 1970 para que la gente pudiera saber qué demonios estaba bebiendo antes de pedirlo. O quizás para que los entendidos pudieran discutir de sus asuntos esotéricos con un idioma común, sin tener que descubrir qué quería decir el otro con Pilsner o Stout. Y de repente, Pilsner era sólo la cerveza hecha con cebada de Moravia y  lúpulos de Žatec, o imitaciones de. Para todo el mundo. Y punto.

Con las clasificaciones y las categorías llegaron las palabras específicas, la jerga del mundillo cervecil, que ellos entienden perfectamente y hacen referencia a cosas muy muy concretas. Por ejemplo, si te dicen que es una Kölsch ya sabes que ha sido elaborada en Colonia, y si es una Kriek es una cerveza belga de cerezas agrias. Las Cervezas de Abadía se refiere a unas características diferentes a las Cervezas de Fermentación Espontánea o a las Rauchbier. Puede haber una Cerveza de Abadía Rauchbier de Fermentación Espontánea, seguramente, porque son términos que definen diferentes parámetros y medidas.

Clasificaciones comunes, idioma común. Un asunto que afectaba sólo a aquellos interesados en el tema, como productores o aficionados. La mayoría de la gente toma la cerveza que le gusta y no se preocupa mucho por averiguar qué está tomando más allá de la marca.

Pero si quieres hacer tu propia cerveza, te interesa, y mucho, estudiar este asunto. Tener este conocimiento no te va a ayudar a ser mejor cervecero, ni desde luego te va a ayudar a entender la química relacionada con la elaboración de cerveza. Pero te ayudará a poder tomar ciertas decisiones importantes, como por ejemplo saber qué tipo de cerveza se consume más en tu mercado. ¿Prefieren las Ale o las Stout? ¿Hay demanda de cervezas de trigo o de arroz? ¿Turbias o claras? Y por supuesto, otro de los factores fundamentales es que ayuda a los productores a saber cómo se va a clasificar lo que han hecho. Quizás tu cerveza no te parezca fuerte, pero si tiene más de X porcentaje de alcohol, será clasificada como Ale, te guste o no. Podrás discutir que si tu lúpulo, que si la malta, que si la maduración, que si la doble fermentación espontánea… lo que quieras, pero si es Ale, es Ale, y da igual cómo te pongas: Has hecho una Ale y tu querías que fuese una Lager.

Haber estudiao.

Como consumidor, al existencia de estos marcos de clasificación son también muy útiles. Más allá de la marca, puedes saber que una Steinbier es una Steinbier aquí y en Kuala Lumpur. Si sabes que ciertos lúpulos no te gustan nada de nada, puedes evitar las cervezas que los contienen y ahorrarte desagradables sorpresas. Si quieres tomarte una cerveza Pale Ale amarga, una Pilsener del norte de Alemania antes que una checa.

Y si quieres beber de una bota, Lager Vienesa.

Y si quieres beber de una bota, Lager Vienesa.

Tener un marco de referencia y unas categorías (más o menos) estrictas te ayuda a averiguar qué cerveza te gusta y por qué te gusta, y poder explorar las miles de opciones que existen y encontrar nuevas variaciones y nuevos sabores. Conocer el marco te ayuda a crear una cerveza que te gusta, saber qué tipo de público puede estar interesado en tu producto y cuales son sus virtudes y sus defectos, y conocer las características de la cerveza que intentas crear te ayuda a refinar el proceso de preparación y elegir los ingredientes y los procedimientos adecuados para obtener el resultado que esperas.

El marco referencial común, las clasificaciones (¡Arbitrarias, siempre arbitrarias!) consensuadas y acordadas y el lenguaje técnico específico ayudan a fomentar y desarrollar un diálogo fluido y constructivo, donde se pueden construir críticas y teorías en base a unas clasificaciones concretas y establecidas. Por supuesto, siempre habrá nuevas y animadas discusiones sobre si una cerveza es tal o cual cosa, si es un híbrido de o una nueva categoría que añadir. Siempre habrá innovadores creando extrañas bebidas de almidón fermentado no destilado que difícilmente encajarán dentro de ninguna de las clasificaciones estandarizadas.

Por supuesto, había cerveza antes de que hubiera un acuerdo en 1970. 6000 años antes, de hecho. Por supuesto, conocer las clasificaciones no hace que una cerveza sea mejor que otra, aunque ambas estén en la misma categoría; la Ley de Sturgeon se cumple exista o no un marco referencial. Por supuesto que la gente no necesita saber qué cerveza está tomando para divertirse y poder disfrutarla.

Y lo siento, pero eso que llamas “cerveza de jengibre” no es una cerveza, porque resulta que no cumple los criterios comunes acordados. Por supuesto, tu puedes llamarlo como quieras, y nadie te va a obligar a que te guíes por el marco referencial común, ni a que dejes de beberlo con tus amigos. Faltaría más.
Pero cuando los que estudian el asunto hablen de Cerveza, no te sorprenda si no mencionan tu Ginger Ale. No te enfades si te dicen que no es una cerveza. Y cuando digan “¡Vamos a beber cerveza!” no pongas mala cara si te ponen media pinta de Stout.

Pero tranquilo, que no nos importa si a ti, a tus amigos, a tu club de rol cerveceros y a tu tendero os gusta más el Ginger Ale. Lo que nos molesta es que vengas a gritar a la mesa de los mayores porque no consideramos tu gaseosa una cerveza. Dejadnos hablar de nuestras cosas en paz.

4 comentarios

Archivado bajo Teoría Y Diseño

4 Respuestas a “Teoría Rolera (I)

  1. Me encanta el símil usado. Pero no me haces cambiar de opinión, no me gusta las teorías roleras sobre diseño XDDD

  2. Entonces, ¿La cerveza cruzcampo es el equivalente al satarichi en los juegos de rol?

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